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La obra de Medardo Ángel Silva sigue viva 100 años después

Cuando de nuestro amor la llama apasionada

dentro tu pecho amante contemple ya extinguida,

ya que solo por ti la vida me es amada,

el día en que me faltes, me arrancaré la vida.

Seguramente ustedes escucharon estas letras y recuerdan la voz de Julio Jaramillo. Pero es la obra Alma en los labios del poeta Medardo Angel Silva, reconocido como uno de los mayores representantes de la literatura ecuatoriana.

El reconocimiento no fue en vida, como él esperaba, fue después de su trágico final. Un 10 de junio, dos días después de cumplir 21 años, el joven poeta murió de un tiro en la cabeza y se asumió como un suicidio. Otra versión es que habría estado jugando con el arma y que su muerte fue un accidente. Nunca se investigó que ocurrió. Sin embargo, en un país como Ecuador – sediento de la crónica roja- se lo recuerda más por este hecho que por su obra.

Medardo era delgado, piel canela, pelo rizado y con sus lentes buscaba aparentar más edad. El cronista Rodolfo Pérez escribe que los lentes que usaba Medardo no se debía a que era miope ni astigmático, sino por elegancia.

En 1914, abandonó sus estudios por falta de recursos económicos. Entonces inició su primer trabajo en una imprenta de Guayaquil. En sus tiempos libres, por iniciativa propia, leía a poetas franceses y representantes del modernismo. Esto influyó en sus futuras obras.

Medardo envió sus primeras poesías a diario El Telégrafo, pero por su juventud fueron rechazadas. Luego, cuando cumplió 15 años, fueron recibidas. A partir de ese día no se detuvo, alcanzando a escribir cerca de 500 poemas. También fue cronista y reportero de la realidad local, nacional e internacional.

A los 20, ya escribió su primer y único libro El árbol del bien y el mal. Según algunos historiadores, con su poco dinero imprimió 100 libros, pero no se vendió ninguno. Decepcionado, decidió incendiarlos.

Los poemas ahora están eternizados en canciones y en blogs, su legado vive después de 100 años. Por ejemplo, iniciando esta semana, jóvenes músicos de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Guayaquil rindieron un tributo a este personaje melancólico, pero con un gran sentido del humor.

Sus poemas: https://blogpoemas.com/medardo-angel-silva/

Libro completo El árbol del bien y el malhttps://www.ellibrototal.com/ltotal/?t=1&d=5189

Daisy Masapanta Delgado.

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